• Silvia Resa López

¿Sabes lo que mereces?

¿Te has preguntado alguna vez cómo es que tienes lo que tienes? ¿Crees que se trata de un golpe de suerte? ¿Cómo reaccionas cuando te sucede algo positivo? ¿Piensas que debes agradecer por lo que te ocurre cada día? ¿Qué cosas consideras que son importantes para ti? ¿Sientes que te las mereces? Desde el Coaching enfocamos el tema del merecimiento



Hoy un cachorrito se me ha acercado como si yo fuera un imán, para que lo acariciara. Alguien me ha dicho que soy estupenda. Hace un día soleado precioso. El resultado de mis análisis es correcto. He aprobado ese examen tan difícil. Mi jefa me ha felicitado. Mi pareja me ha regalado tres rosas. Me ha llamado una persona querida con quien no hablaba desde hace tiempo. Un desconocido me ha sonreído al pasar. Han vuelto a contarme un chiste tonto que me ha hecho reír un rato. Un bebé me ha dicho adiós agitando su manita. Me he fijado en cómo caían las hojas de un árbol. Me he puesto a seguir el ritmo de la música de un anuncio.


Podría seguir anotando motivos por los que agradecer, ya que son situaciones que me hacen sentir bien. Sin embargo, antes voy a hacerme una pregunta en voz alta: ¿ha sido una casualidad, una cuestión de suerte o realmente me lo he merecido?


“Mereces lo mejor de la vida y la vida merece lo mejor de ti”, dice la psicóloga Miriam Martín, directora del gabinete PsicoRumbo, a modo de mantra; “casi todos en algún momento de nuestra vida hemos tenido problemas con el merecimiento respecto de las cosas buenas que nos pasan”.


Esta experta ha participado recientemente en el congreso virtual “Trauma, resiliencia y plenitud”, a su vez organizado por la terapeuta Integrativa Cristina Melo. “Debido a determinados patrones y a pequeños programas mentales, boicoteamos nuestro propio merecimiento, por lo que no alcanzamos los objetivos no porque no podamos, sino porque en el fondo existe en nosotros la creencia raíz del no merezco”.




Dice Martín que “es preciso trabajar esa creencia, para que el flujo de la abundancia pueda llegar a nuestra vida”; “esta negación del merecimiento es difícil de detectar incluso en terapia, ya que la persona no es consciente de ella, por lo que al preguntarle si cree que merece responderá que sí, que siente que merece”.


Sin embargo, al profundizar en el proceso terapéutico, puede apreciarse que esa creencia del “no merezco” sigue ahí, en el interior de la persona. Para Miriam Martín, vivimos en un mundo de abundancia, lo que se comprueba sólo con admirar la naturaleza; “no obstante, en ocasiones nuestro canal está obstruido, lo que evita que nos llegue”


Mediante el símil de la tubería de agua atascada, esta experta explica que, al igual que si una cañería se obstruye y no permite el paso del agua no quiere decir que esta última no exista, lo mismo sucede con la abundancia, la cual no llegará hasta nosotros si tenemos un atasco en nuestras tuberías.


Traumas que interfieren


Las heridas del alma (rechazo, abandono, humillación, traición e injusticia) y los traumas pueden interferir en nuestra creencia raíz a propósito del merecimiento.


La responsable de PsicoRumbo pone un ejemplo: “si soy pequeña y en un momento dado ni papá ni mamá me escuchan, puedo sacar la conclusión de que no me quieren, de que no soy suficientemente buena o de que tengo que ser de tal o cual manera para agradar”.

Un trauma puede ser más grande o más pequeño; en cualquier caso, se trata de una situación que ocurre en nuestra vida y en la que nos sentimos desbordados por las emociones, no pudiendo resolver en ese momento. Aquéllas quedan encapsuladas. Ha nacido un trauma en nuestro interior.



“Una vivencia que supera nuestra capacidad de afrontamiento en ese instante en el que no tenemos apoyo de nadie que nos ayude a afrontarlo pasa a ser un recuerdo que apartamos de nuestra consciencia para seguir adelante, aunque las emociones sigan ahí”, dice Miriam Martín.


“Es probable que saquemos la conclusión de que no merecemos que nos ocurran cosas positivas y bonitas”, dice Miriam Martín; “mucha gente realiza un esfuerzo enorme para resolver sus problemas, pero parten del mismo lugar en el que surgió la dificultad, es decir, lo hacen desde esa misma mente, la que generó su malestar”.


Trabajar el merecimiento


¿Quieres sentir que mereces? ¿deseas tomar la abundancia que te llega cada día? ¿conoces cómo puedes atraer las cosas buenas? No se trata de una fórmula mágica, tampoco de un sortilegio; antes tiene que ver con cambiar el foco, el cual puede estar en aquello que no tenemos, hacia todo aquello de lo que disfruto cada día.

Te invito, pues, a un cambio de actitud, para el que la psicóloga Miriam Martín, de PsicoRumbo, nos da algunas claves:


  • Autoconocimiento. Se trata de encontrar qué es lo que cuadra contigo, para así conectar contigo misma, liberando tensiones. “A mí me va muy bien meditar, aunque hay personas a las que no les gusta, pues no consiguen estar tranquilas”. Esta experta recomienda que repitas frases tales como “merezco que me cuiden, merezco estar bien”




Se trata de conocerte, de ver qué encaja con una misma, aunque huyendo de las herramientas estándar, creando las propias.


  • Experimentación. Sea cual sea la forma que elijas para conectar contigo misma, puedes experimentar hasta estar segura de que te encaja. En esto todo vale: “cualquier modo creativo que te permita canalizar las emociones que estás sintiendo”, dice Martín.

  • Tiempo. Asígnate el tiempo necesario para escucharte, para conocer si la herramienta de Coaching empleada es para ti útil, o lo contrario. En el caso de no identificarla en un primer momento, Miriam Martín dice que “probando es como lo descubrirás”.

  • Sin miedo. Independientemente de la situación que tengas, de cuál sea tu edad o el momento vital en el que te encuentres, mediante la experimentación hay oportunidad de redescubrir, para sentirte bien. “Sin miedo a equivocarte, en congruencia con lo que sientes, piensas y dices ha de estar la acción”, dice la psicóloga.

  • Visualización. “Si no te crees merecedora de las cosas buenas, si piensas que no eres suficiente, empieza a actuar como si lo fueras”, dice Miriam Martín; “de esta manera, tus pensamientos acabarán encajando con tus acciones; sé pues incoherente con tus creencias limitantes”.

  • Escritura. Cada vez que te sientas insegura, que notes una emoción incómoda, Martín te propone: “párate, haz una respiración profunda y ve a tu mente; observa qué te está diciendo”. Esta psicóloga nos invita a reflejarlo por escrito: “irás viendo que son historias repetitivas, que además son fácilmente desmontables una vez que seas capaz de ser consciente de ellas”.

  • Una cita contigo. ¿Cuándo ha sido la última vez que has tenido una cita contigo misma? Dedícate todo un día, una mañana, una tarde o al menos dos horas durante las que hagas lo que más te apetezca. Puedes ver una película que has escogido hace tiempo, o terminar ese libro empezado; quizá dar un paseo, bailar durante un rato o hacer ejercicios de yoga; “es un entrenamiento para aprender a disfrutar de uno mismo”, dice la responsable de PsicoRumbo; “para estar a bien con tu soledad y comprender tus merecimientos”.


Para quienes habéis llegado hasta aquí, os revelo una práctica estupenda recomendada por la psicóloga Miriam Martín. Consiste en que, cada noche y durante no más de cinco minutos, cojáis vuestro Diario Coaching y un bolígrafo. Tras un momento de reflexión, anotad todas y cada una de las cosas buenas que os hayan ocurrido durante el día.

Pensad en como os hace sentir cada situación y sentid que os las habéis merecido. Os invito a hacerlo todas las noches, terminando la práctica con la pronunciación del mantra “Yo valgo, yo merezco, yo puedo”.


Llevo tan sólo unos días, pero mi actitud ha cambiado. Puede decirse que “mis tuberías se han desatascado”, por lo que tomo la abundancia que me llega.

Pongo un ejemplo: abundancia es poder compartir con vosotros lo bien que me sienta el merecimiento. ¿Y tú? ¿sabes ya cuánto mereces?



¡Felices Merecimientos! ¡Feliz Coaching!

Y recuerda que…

  • ¿Te has preguntado en alguna ocasión qué es lo que mereces en tu vida?

  • A veces hay que profundizar para darnos cuenta de cuál es nuestra creencia sobre el merecimiento.

  • Vivimos en un mundo de abundancia, tal y como apreciamos al contemplar la naturaleza.

  • Te propongo cambiar el foco desde lo que consideras tus carencias hacia aquello que disfrutas cada día.

  • La gratitud es una de las llaves del merecimiento ¿qué tal si anotas antes de dormir todas las cosas buenas que te han ocurrido hoy?

12 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo