• Silvia Resa López

Querido diario coaching...

En estos días de, en términos cinematográficos, “mientras dure la guerra” tenemos tiempo para confrontar emociones, dándonos cuenta de lo que sentimos y para qué, entrenando nuestros afectos y diluyendo amarguras. ¿Sientes soledad? ¿Tienes miedo? ¿Estás enfadada? ¿Te notas triste? ¿Percibes el apoyo y la solidaridad? ¿Quieres ayudar? ¿Te preguntas qué es lo que puedes hacer? Esta valentía merece un premio, ¿verdad?

Hoy te has levantado regular. Has estado soñando escenas extrañas que te han perturbado las horas de descanso y, al abrir los ojos, sientes algo de inquietud y temor. Te invito a que confrontes esa emoción de miedo y para ello quizá te ayude poner tus sentires por escrito. Es el diario Coaching, tu lugar de ensayo, de entrenamiento; es tu espacio para diseñar objetivos y trazar tu plan de acción. Te propongo un modelo, a partir del cual podrás dar forma a tu propio cuaderno de bitácora, en el que apuntar el rumbo, la velocidad, las maniobras y demás accidentes de tu navegación Coaching.





El cuaderno


Te propongo que escojas un cuaderno que te guste, que sea idóneo para una escritura cómoda (cuadros, líneas o en blanco) e incluso te permita realizar algún dibujo y/o gráfico. Puedes “tunear” o personalizar las pastas con pegatinas, dibujos propios o palabras escogidas por ti (disfrutar, acción, ternura, compasión, alegría, buen humor, firmeza, decisión, compartir, excursión, cariño, comprensión, dulce, lealtad) en el idioma o idiomas que escojas.

Algunos disponen de separadores que te facilitarán la organización por secciones. En cuanto al tamaño, elige aquél que te sea más fácil de llevar en tu bolso o mochila. Escoge el color que te resulte más agradable: recuerda que es una herramienta para todos los días. Si eres de pocas palabras tal vez te sea útil una agenda de página por día. Adáptale una banda elástica que permita cerrarla y evite la pérdida de anexos como notas o “recuerdos” tales como tarjetas, tickets o entradas de los lugares que visites o de eventos a los que acudas. Busca un boli, pluma, lapicero o rotulador que te ayude a una escritura más fluida.


El esquema


Te propongo una primera parte o sección dedicada a tu siguiente Proceso de Coaching (si es el primero, el procedimiento es el mismo)

1. Diseña tu proceso de Coaching. Para ello, plantéate las siguientes preguntas: ¿Cuál es mi objetivo? ¿Qué me impide conseguirlo? ¿Cómo lo voy a lograr? ¿Cuándo?

2. Escritura fluida: déjate llevar, anotando los avances que percibas cada día. Ten en cuenta tu esquema de proceso, es decir, no pierdas de vista tu reto.

3. Releer lo escrito el día anterior. Pon en una frase o en una palabra el tema de lo que has contado en tu diario.





En una segunda sección, déjate sentir. Comprueba cuál es tu emoción o sentimiento destacado en esa jornada. Si no le puedes poner nombre, resúmelo en una frase.

4. Confronta aquellas emociones y/o sensaciones destacadas

La siguiente sección es la de la palabra positiva. Te propongo hacer un rato de meditación; para ello puedes concentrarte a la manera clásica o bien hacerlo mientras desarrollas una actividad creativa. Te invito a entrenar IronCoaching, la meditación mientras planchas.

5. Expresar en un término cómo te sientes. Ésta será tu palabra del día; te propongo que la anotes

Cuarta sección, dedicada a aquellas lecturas, películas, anuncios o manifestaciones artísticas diversas que te enlacen con tu proceso de Coaching.

6. Puedes anotar el título de un libro, de un film, de un video, de una canción o de una exposición que te inspiren. Si no te es posible en el momento presente, al apuntarlo podrás retomarlo en cualquier momento.





La última sección puedes dedicarla a los listados. Se trata de que tengas en cuenta a aquellas personas a las que te apetece reconocer y/o agradecer. Para ello, dedica una página a los reconocimientos y otra a los agradecimientos:

7. Lista de reconocimientos. A la izquierda escribe el nombre de la persona, seguido del tipo de reconocimiento y de la fecha en la que lo compartes con ella. Esto último es voluntario, aunque te invito a que lo entrenes y compruebes cómo te sientes después.

8. Lista de agradecimientos. Puedes seguir el mismo esquema que con la lista de reconocimientos. Te invito encarecidamente a que seas agradecido, a que entrenes tu gratitud.


La conclusión


Ya tienes un modelo de diario Coaching; te propongo que lo alteres, modifiques y organices como mejor te parezca, añadiendo y eliminando secciones. Se trata de un proceso muy personal, pero que posiblemente contribuirá a tu entrenamiento en autocoaching, que a su vez facilitará un futuro proceso apoyado por un coach profesional, si así lo deseas.


¡Feliz Diario! ¡Feliz Coaching!





Y recuerda que…


- Escoge un cuaderno que te guste, con el tamaño que te permita llevarlo en tu mochila y decóralo a tu manera

- El diario Coaching es tu lugar de ensayo, de entrenamiento, tu espacio para diseñar objetivos y trazar un plan de acción

- Puedes “tunear” o personalizar las pastas de tu diario con pegatinas, dibujos propios o palabras escogidas: disfrutar, acción, ternura, compasión, alegría, buen humor, firmeza, decisión, compartir, excursión, cariño, comprensión, dulce, lealtad

- Dividido en cinco secciones, la primera puedes destinarla al diseño de tu proceso de Coaching: ¿Cuál es mi objetivo? ¿Qué me impide conseguirlo? ¿Cómo lo voy a lograr? ¿Cuándo?

- Dejarse fluir mediante la escritura, elegir una palabra positiva, anotar las manifestaciones literarias y artísticas que te enlacen con tu proceso, y los listados de reconocimiento y agradecimiento completan las partes de tu diario Coaching

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