• Silvia Resa López

Pide lo que desees

Pide lo que deseas, en lugar de lo que crees que necesitas. Tal podría ser la máxima para lograr abundancia y prosperidad en tu vida; ambas están relacionadas, de modo que la última consiste en la habilidad para lograr que la primera se materialice. Pero ¿qué es la abundancia? Desde el Coaching te propongo descubrirlo



“Todo lo que nos ocurre en la vida es un síntoma, incluido el dinero” dice la coach Sami Osorio; “si la vida no te da es que tú tampoco estás dando, por lo que, si el dinero no te llega, la pregunta es ¿dónde no estás siendo generoso?”.


Osorio es fundadora de la Escuela Cuántica y ha organizado recientemente un taller virtual sobre Abundancia y Prosperidad. Mientras esta última se refiere a la capacidad de materialización, la abundancia implica tener fe en que todo fluye y llega.


Además, Osorio nos invita a “dar desde el amor, en lugar de hacerlo desde el esfuerzo”; “si no me permito ser lo que deseo, la vida me despojará de todo aquello que no utilice, con lo que no vibre”.


Para esta experta, “si algo no fluye es porque no se encuentra entre nuestros valores principales, es decir, no es prioritario para nosotros”; “la falta de confianza, de fe y de amor propio también lastran tanto la abundancia como la prosperidad”.

Nos propone, en cambio, la gratitud máxima, valor que se requiere para obtener abundancia; “sin esta última será más difícil la prosperidad o, en todo caso, estará vacía”.


El mito del monje


Al hablar de abundancia y prosperidad, solemos identificarlo con individuos elevados espiritualmente. Sin embargo, Sami Osorio reconoce la existencia de una vieja espiritualidad radicada en la escasez; en este sentido, “hay monjes budistas que, aunque se expresan con un mayor nivel de evolución, no se corresponde con que sean seres más evolucionados”.

Existe, según esta experta, una polaridad negativa y otra positiva; en ambos casos, el amor es el fin común; sin embargo, en el primer caso el amor se establece para manipularlo y lograr determinados objetivos; “son almas que pueden ser más evolucionadas, aunque lo utilizan de otra forma; en esta vieja escuela espiritual el dinero está demonizado”.

La polaridad positiva, en cambio, entiende el amor como propósito y servicio, caracterizándose por la conexión con el ser. “Al final, tanto una como otra polaridad se unen en un fin común”, dice Sami Osorio; “la conexión con nuestro ser y el amor como final”.

“Se puede ser muy abundante y poco próspero y al contrario”, dice Osorio, para quien el camino “es lograr y conectarse”.



La abundancia se basa en la generosidad; “es confiar en la vida desde la conexión con una misma”, dice esta experta; “lo cual no implica hacerlo desde el caos, es decir, la claridad me avisa de si realmente estoy conectando conmigo”.


También el dinero


Desde esta perspectiva, el dinero es una proyección de nuestra generosidad, de nuestra confianza y del nivel de conexión con nuestro ser. Así que, si el dinero no fluye, deberemos comprobar qué es lo que está bloqueado en nuestra vida.

“La responsabilidad es importante en la obtención de riqueza económica”, dice Sami Osorio; “a veces, las decisiones que tomo me llevan a que no obtenga dinero”


En este sentido, “trabajar y decidir es lo que nos lleva a la abundancia; por ejemplo, cuando decido trascender el miedo, seguir un poco más y ver qué es lo que sucede, a tenor de lo que siento”. Explica esta coach que guardar el dinero en una cuenta bancaria o en una hucha no promueve ni la abundancia ni la prosperidad.



Osorio nos invita, en cambio, a conectar con nosotros y decidir qué es lo que sentimos, lo que deseamos hacer. Pone el ejemplo de abrir un negocio, seguir una formación o invertir en algo que nos conecta con lo que deseamos llevar a cabo.

“Son las decisiones de nuestro día a día”, dice Sami Osorio; “si nos da miedo, en vez de quedarnos esperando debemos confrontarlo, para lo cual hay ocasiones en las que requeriremos acompañamiento profesional”.


¿Qué requiero para ser abundante?


La coach Sami Osorio nos propone hacernos varias preguntas, a fin de conocer nuestro nivel de abundancia y de prosperidad.


  • ¿Estás conectado con tu misión, con lo que estás haciendo?

  • ¿Haces lo que realmente deseas?

  • ¿Tienes amor absoluto en tu pareja?

  • ¿Tienes amor absoluto hacia ti?

  • ¿Cómo son las relaciones con la familia?

  • ¿Disfrutas de tu sexualidad?

  • ¿Aceptas a las personas que te aportan?

  • ¿Dejas marchar a quienes no te aportan?

  • ¿Cómo está tu vida? ¿Qué áreas no son prósperas?



También nos invita a tener en cuenta las siguientes afirmaciones, adaptándolas a nuestra situación propia:


  • Elijo confiar en que esto lo estoy creando yo. Elijo esta experiencia.

  • Me responsabilizo de mi relación en pareja, con mi familia.

  • Lo agradezco.

  • Comprendo que algunos sucesos en mi vida me han llevado a maltratarme, a agredirme.

  • Escojo creer, responsabilizarme de mi pérdida.

  • Defino tres motivos de agradecimiento ante lo que me ha llevado mi relación con otras personas.


Para quienes habéis llegado hasta aquí, os revelo que yo misma estoy entrenando mi abundancia y prosperidad. He empezado identificando mis valores más sólidos, aquéllos con los que me identifico, para conectar y darme cuenta de dónde no estoy dando lo suficiente, en qué áreas mi generosidad está delgaducha y pálida.

Os avanzo que el entrenamiento funciona, aunque los resultados que vaya obteniendo los compartiré en breve con vosotros.


En palabras del escritor Wayne Dier, “la abundancia no es algo que adquirimos, sino algo con lo que conectamos”, a lo que un reel (mini vídeo en bucle en las redes sociales) de jardinloto25 en TikTok apostilla: “si te permites todo lo que mereces, atraerás todo lo que deseas”.


Como ves, terminamos con lo que empezamos: deseos; así que desde el Coaching te propongo, de nuevo, “pide lo que desees conectando con tu ser”.



¡Felices Abundancia y Prosperidad! ¡Feliz Coaching!

Y recuerda que…

  • Todo lo que nos ocurre en la vida es un síntoma, incluido el dinero.

  • La abundancia requiere confiar en que todo fluye y nos llega.

  • La prosperidad se refiere a la materialización de la abundancia.

  • El dinero es una proyección de nuestra generosidad, de nuestra confianza y del nivel de conexión con nuestro ser.

  • Si te permites todo lo que mereces, atraerás todo lo que deseas.

14 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo