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  • Foto del escritorSilvia Resa López

Ni buenos, ni tampoco malos

¿Conoces bien tus luces, esos aspectos que te hacen brillar y por los que te admiran? ¿Qué pasa con tus sombras, también las identificas? Es el equilibrio entre las primeras y las segundas lo que permite que tengas un mayor bienestar emocional. Para ello, el primer paso consiste en integrar tus sombras. Desde el Coaching, te acompaño:



Desde hace tiempo me fijo en la naturaleza de los personajes de algunas de mis series y películas favoritas.

Son los arquetipos de la detective, el inspector, la madre soltera o el justiciero, aunque no son los de siempre; lo explico: su descripción ya no se inclina hacia uno de los lados de la balanza, de modo que ya no son ni buenas, ni malas personas, como vendría a ser el juicio clásico desde la butaca.


Actualmente, los personajes van entretejiendo su carácter (entendido como las cualidades y valores que van adquiriendo a lo largo del relato de su vida) y revelando su personalidad (combinación de características y comportamientos que los define de forma única)

Esa personalidad que cada cual, sea o no protagonista, muestra al espectador, está plagada de luces y, sobre todo, de sombras. En este punto es donde reside el atractivo de estos nuevos personajes, en sus sombras, de las que pueden ser o no conscientes y que, llegado el caso, hasta pueden trascender o integrar (todo depende, en este caso, de los guionistas).

Sin embargo, es lo que logra que conecten con quienes estamos al otro lado de la pantalla, sea en el cine o en cualquiera de los dispositivos electrónicos que usemos.



Esas sombras humanizan a los personajes, que cambian el juicio maniqueo al uso como buenos o malos por el equilibrio en proceso, esto es, optan por mostrar sus sombras, sin complejos.


Es así como toman consciencia de esas áreas oscuras de su personalidad, que bien pueden ser moduladas e integradas.

En The Killing (2011 a 2014), la serie de Fox basada en otra danesa (Forbrydelsen), la detective Sarah Linden (interpretada por la actriz Mireille Enos) presenta más sombras que luces, a pesar de su apariencia modosa y casi complaciente.

A lo largo de los 44 episodios, repartidos entre cuatro temporadas y dos casos criminales, Sarah va despertando e integrando algunos traumas que expresa mediante un apego evitativo (huye en el momento en que el otro se acerca) en la relación con compañeros y familiares.


La miniserie (seis episodios) británica Detrás de sus ojos (creada y dirigida por Steve Lightfoot en 2021) tiene en Adele (Eve Hewson) y Louise (Simona Brown) un duelo de personalidades en el que nada es lo que parece. Sombras relacionadas con la exigencia, la sumisión, la dependencia y los celos acompañan la evolución de ambas féminas.

Escojo también al detective Morse (Shaun Evans) en Endeavour. Se trata de una serie británica de nueve temporadas creada por Russell Lewis entre 2012 y 2023.

Desde el principio, el personaje central deja ver signos de carencias relacionadas con el fracaso y la crítica. A lo largo de todo este periplo de integración de sus sombras, la evolución del detective Morse es hipnótica.



El actor Denzel Washington da vida a Robert McCall en The Equalizer (franquicia dirigida por Antoine Fuqua que acaba de estrenar la tercera entrega).

El personaje McCall, un antiguo agente del gobierno estadounidense, deja salir sus sombras mediante el rol de justiciero. Sin quitarle la razón, sus acciones explican, que no justifican, la aplicación de una justicia muy personal, que se sitúa casi en el mismo plano de aquéllos a quienes persigue.


Cuáles son tus sombras


África Martín, coach de Desarrollo Personal, identifica tres tipos de sombras, relacionadas con los conceptos de poder, autenticidad y amor.

Sombras del poder: control (relacionado con la autoexigencia, la exigencia a los demás, la tensión interna y la preocupación), sumisión (consiste en hacer lo que los otros quieren que hagas, aunque tú no lo desees, en dejar que tomen decisiones por ti), arrogancia (cuando crees estar en posesión de la verdad, también se expresa con altivez y soberbia), prepotencia (si puedes más que los otros y lo sabes, si te aprovechas de ello y alardeas) y autoritarismo (si ejerces con exceso su autoridad o haces abuso de ella)


Sombras de la autenticidad: irresponsabilidad (actuar sin pensar en las consecuencias, sin estar preparado suficientemente). fracaso (no logras los resultados, deseos o metas en el plazo esperado), mediocridad (calidad mediana en lo que haces o que resulta poco innovador), pereza (actuar con falta de ganas y tarde, con descuido o negligencia), crítica (si juzgas negativamente a los demás por su forma de ser, actuar o pensar) y complacencia (haces lo que los demás quieren para quedar bien, para ser aceptada o aprobada)

Sombras del amor: falta de compromiso (no te entregas en el plano emocional y rompes la relación ante las dificultades), celos (si piensas que tu pareja se va a enamorar de otra persona o se va a sentir atraída por ella o también si compites con amigos por tener su atención), dependencia (necesitas la atención de tu pareja con intensidad y urgencia, o también si delegas en ella acciones y decisiones que son de tu responsabilidad), debilidad (cuando expresas necesidades y deseos propios y quieres satisfacerlas), manipulación (chantajear emocionalmente a tu pareja o interactuar con segundas intenciones) y posesividad (considerar a tu pareja como una posesión, interactuar con reglas que suponen restricciones a su libertad)



En su libro de trabajo “Tres secretos para vivir con poder, autenticidad y amor” África Martín plantea cuatro pasos para integrar tus sombras y vivir con poder, autenticidad y amor:

  • Reconocimiento. ¿Con cuáles de estas 17 sombras resuenas? Al reconocerlas, empezarás a conocer y comprender las polaridades de tu mente. Evita juzgarte.

  • Aceptación. Se trata de poner en marcha acciones específicas para que vayan surgiendo tus sombras, para sentirlas y soltarlas.

  • Desidentificación. Te propongo que te desidentifiques de la sombra en sí misma, por ejemplo, mediante el siguiente mantra: “Soy la conciencia, no soy las polaridades de mi ego” y “tengo libre albedrío”.

  • Equilibrio. El propósito último de trabajar tus sombras se sitúa en alcanzar tu equilibrio tanto en poder (ni dominante, ni sumiso; ejerce tu poder con sabiduría), autenticidad (que tu autoconocimiento profundo te permita vivir con autenticidad) y amor (cultiva un amor maduro donde haya respeto, apoyo mutuo y ausencia de posesividad)


Si has llegado hasta aquí, te propongo una reflexión a propósito de uno de los aforismos del psicólogo Humanista Carl Jung, que quizá conozcas: “Hasta que no hagas consciente lo que llevas en tu inconsciente, este último dirigirá tu vida y tú lo llamarás destino”.


¡Feliz Detección de tus Sombras! ¡Feliz Coaching!



Y recuerda que…

  • ¿Conoces cuáles son tus sombras? ¿Identificas en qué áreas de tu vida se encuentran?

  • ¿Crees estar en posesión de la verdad? La arrogancia es una de las sombras relacionadas con el poder.

  • Cuando actúas sin ganas o de forma negligente habla la pereza, una de las sombras de la autenticidad.

  • Si en tu relación con el otro hay segundas intenciones o un intento de manipulación, la sombra actúa en el área del amor.

  • Evita el juicio y desidentifícate de tus sombras para estar en equilibrio en cuanto a poder, autenticidad y amor.

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