• Silvia Resa López

La gratitud

Porque has hecho las paces con tu madre. Que has podido mantener una relación más fluida con tus compañeros de trabajo al despedir el año. Resulta que has conseguido dejar de fumar. O has logrado entenderte con tu hija adolescente. Porque te alegras de gozar de buena salud. O incluso porque te ha correspondido la pedrea en la lotería. Quizá lo de menos sea el motivo para la pregunta que te formulo desde el Coaching: ¿Sabes dar las gracias?


Gratitud: qué agradecer, a quién dirigir nuestro agradecimiento, cómo formularlo y cuándo expresarlo. ¿Qué te parece como propósito de Año Nuevo?

A menudo nos detenemos en aquello que nos falta, que no hemos conseguido, en logros inacabados; lo que te propongo ahora, en este momento, es una reflexión a propósito de lo que tienes, sea material, espiritual o emocional. Incluso si te ha ocurrido algo que no esperabas, desagradable, doloroso o inasumible en un principio, pero a lo que ya has encontrado un para qué.

Te invito a reconocer cómo contribuye tal hecho a tu bienestar, a tu aprendizaje de vida y te propongo el reto de la gratitud.


Primero que todo reconocer


Para entrenar el agradecimiento te invito a dar un primer paso, que es el del reconocimiento del hecho objeto de nuestra gratitud.



  • Qué reconocer. ¿Qué es lo que ha cambiado para mejor en tu vida? ¿Es algo material o emocional? ¿Puedes concretarlo en una frase? ¿Cuál es tu nivel de emocionalidad positiva al pensar en ello, medido entre uno y diez?

  • A quién reconocerlo. ¿Ha sido otra persona quien te ha dado el motivo de tu bienestar? ¿Se trata de algo que has obtenido con la ayuda de alguien? ¿O ha sido un reto que has cumplido por ti misma? Te propongo tenerte en cuenta a la hora del reconocimiento.

  • Cómo reconocer. Sencillez y naturalidad; claridad y honestidad son algunos de los valores que te propongo utilizar en el momento de formular tu reconocimiento. Son herramientas que te permitirán enunciar frases tales como: “me encanta cómo has solucionado esta situación”; “qué acertada has estado al gestionar tu enfado” o también “eres un crack resolviendo mis dudas”

  • Cuándo reconocer. Si estás preparado para formular tu reconocimiento, ¿a qué esperas?. Te invito a que, si percibes reticencias por tu parte, compruebes qué hay detrás. Quizá es que no se trate de la persona a quien debas reconocer algo; o también puede que aún no estés preparado para hacerlo. Te propongo, en este caso, que te dejes fluir, dejándolo pasar hasta que sepas que has de hacerlo.



Cómo expresar gratitud


Una vez que hemos reconocido algo a alguien, también a nosotros mismos, se facilita el siguiente paso, que es a su vez el reto que te propongo: la gratitud. Como en el caso anterior, es algo que se aprende mejor cuanto más se entrena. Puedes iniciarte contigo misma, sintiéndote agradecida por todo aquello que te hace sentir bienestar.



  • Qué agradecer. Como remate a cualquiera de los reconocimientos que hayas formulado, la gratitud fluye más fácilmente. Hay personas que dan las gracias porque hace un día soleado, o que han soñado con historias bonitas; también el hecho de tener cerca a personas queridas, o a una vida llena de retos que han ido superando. Actualmente la salud quizá sea uno de los valores en alza, bien porque no la hayamos perdido, o bien porque la hayamos recuperado. ¿Cuál es tu motivo de agradecimiento?

  • A quién agradecer. Como en el caso del reconocimiento, te invito a que personifiques al receptor de tu gratitud. Te propongo que practiques la atención plena en el momento previo al acto de dar las gracias, en el mismo acto de gratitud y en el rato posterior. Echa mano de tu Diario Coaching y anota cómo te has sentido en cada una de las fases. Si es posible, describe en una palabra dichas sensaciones.

  • Cómo formular la gratitud. En este punto, la sencillez y naturalidad son también herramientas imprescindibles. Te propongo que sea tu intuición la que te indique los términos para formular tu gratitud. A veces bastará con un “gracias”; en otros momentos quizá te apetecerá abundar en el agradecimiento; incluso habrá ocasiones en las que simplemente con una mirada podrás expresar tu gratitud.

  • Cuándo dar las gracias. Te propongo que lo hagas siempre que puedas; en cualquier ocasión, si bien te invito a que sea de forma auténtica, sentida desde tu interior. Puedes comenzar quizá con frases del tipo: “desde hace tiempo quiero decirte algo que es importante para mí”, o también “quiero agradecerte tu apoyo”, “deseo darte las gracias por haberme ayudado tanto durante las últimas semanas”. E incluso te propongo una de mis favoritas, dirigida a tu ser o seres más queridos: “Gracias por estar en mi vida”.



¡Feliz Gratitud! ¡Feliz Coaching!

Y recuerda que…

  • Qué agradecer, a quién, cómo formularlo y cuándo expresarlo. ¿Qué te parece como propósito de Año Nuevo?

  • El reto de la gratitud parte del reconocimiento de lo que nos proporciona bienestar, de todo aquello con lo que contamos aquí y ahora

  • ¿Cuál es tu fórmula de reconocimiento? “me encanta cómo has solucionado esta situación”; “qué acertado has estado al gestionar tu enfado” o también “eres un crack resolviendo mis dudas”

  • Para expresar tu gratitud puedes guiarte por tu intuición, ya que en ocasiones bastará con una mirada o con un simple “gracias”

  • “Gracias por formar parte de mi vida” le digo en ocasiones a mis personas favoritas

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