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  • Silvia Resa López

Alcanzar la buena vida


Ikigai es un término japonés sin traducción literal, aunque está referido a vivir mejor la vida; para lograrlo, los habitantes de las cinco áreas azules del mundo, que son los más longevos, proponen cinco pautas relacionadas con la alimentación, el deporte, la reducción del estrés insano y, sobre todo, con encontrar un propósito, que surge al conectar nuestra pasión con la tarea de cada día.



“En la prefectura japonesa de Okinawa hay muchas ideas relacionadas con el hecho de vivir mejor; sus habitantes se detienen a pensar positivamente, procuran estar en contacto con la naturaleza, aprender y aprehender de ella, la gran maestra, quien es abundante y nos cobija”; dice Yerutí Espina, coach experta en Programación Neurolingüística (PNL) y creadora del congreso virtual “Ikigai, el secreto de una vida larga y feliz”, que recientemente ha reunido a una veintena de expertos en las áreas de salud y el desarrollo personal.

No en vano, desde esa área del mar de la China Oriental, situada entre Taiwán y Japón continental, nos llega el término Ikigai, que puede definirse como “la razón de vivir o de ser” y que, según los expertos, “para encontrarlo es preciso realizar una búsqueda interior profunda que, a menudo, es prolongada”.



En esencia, Ikigai es sinónimo de propósito de vida o, tal y como dice Yerutí Espina, “la pasión que me motiva para seguir adelante sabiendo que, pase lo que pase, ese día va a ser maravilloso”.


¿Dónde lo buscamos?


La Barbagia, zona montañosa de la isla de Cerdeña, en el Mediterráneo Occidental, la península de Nicoya, en el área del Pacífico de Costa Rica, Loma Linda, ciudad californiana perteneciente al condado de San Bernardino, la mitológica isla griega de Icaria o la prefectura de Okinawa, situada al nivel sur de Japón, en el mar de la China Oriental son reconocidas como las “Cinco zonas azules del Mundo”.

Sus respectivos habitantes destacan por su longevidad, además de por llegar a la etapa de la vejez en un admirable estado de salud, tanto desde el punto de vista físico como mental o emocional. ¿Cuál es su secreto?



Diversos expertos han estudiado sus hábitos de vida, concluyendo que existen pautas coincidentes entre los pobladores de las cinco zonas; “una alimentación rica en omega 3, propia de la dieta mediterránea, estar en contacto continuo con la naturaleza, la realización de ejercicio moderado, vivir en comunidad y en familia y entrenar sus valores son los elementos concurrentes”, dice Yerutí Espina.

Aunque es en el propósito donde se encuentra la clave del Ikigai: “cuando puedo unir lo que me apasiona con la necesidad del mundo es cuando descubro mi misión”, dice esta experta en PNL, que explica las intersecciones de los denominados círculos mágicos como pasión, misión, vocación y profesión.

Cada intersección tiene que ver con los enunciados: “en lo que eres bueno”, “lo que te apasiona”, “lo que necesita el mundo” y “por lo que te pagan”. En el centro de círculos e intersecciones se halla el Ikigai.


Esta disciplina contempla un decálogo de reglas o normas relacionadas con el bienestar:


  • Mantente activo. Realiza cosas de valor, aquello que ames y que te proporcione sensación de plenitud. De tal manera que aportarás belleza y utilidad a los demás.

  • Tómatelo con calma. Las prisas nublan tu mente y te pueden llevar a tomar decisiones desacertadas. Con calma y serenidad la vida adquiere un nuevo significado.

  • Evita comer hasta llenarte. Lo que comes te influye. A veces, menos es más.

  • Rodéate de buenos amigos. Las personas que suman son fundamentales para sentir bienestar y plenitud.

  • Ponte en forma. La salud física es esencial para el bienestar emocional. Ponte en forma para tu próximo cumple.

  • Sonríe. Una actitud agradable tanto hacia ti mismo como para los demás contribuye a mejorar tus relaciones, además de hacerte sentir en calma. Es importante aprender a disfrutar el presente.



  • Reconecta con la naturaleza. Carga las pilas de tu alma mediante el contacto con la naturaleza, que te proporciona la sensación de libertad, además de energía positiva.

  • Agradece. Es un acto de corazones nobles, de aquellos que aprecian la sencillez y la complejidad de la vida como parte de un todo.

  • Vive el momento. Deja de ilusionarte con el futuro y libérate de la prisión del pasado. El presente es todo lo que tienes.

  • Sigue tu Ikigai. En tu interior hay una pasión, un talento que espera ser descubierto para empujarte a dar lo mejor de ti mismo.


“Hay personas que nacen con el Ikigai puesto, por decirlo de alguna manera, por lo que enseguida reconocen cuál es su propósito de vida; a otros, en cambio, nos cuesta más”, dice Yeruti Espina; “en este último caso, lo primero es buscar aquello que nos apasione, eso con lo que el tiempo interno pase sin que nos demos cuenta”.

Y tú, ¿eres de los que has identificado tu camino para alcanzar la buena vida o todavía estás en busca de tu misión?


¡Feliz Ikigai! ¡Feliz Coaching!



Y recuerda que…

  • Ikigai nos hace sentir que, pase lo que pase, el día de hoy va a ser maravilloso.

  • La salud física es esencial para el bienestar emocional, ¡ponte en forma para tu próximo cumple!

  • En el interior de cada uno hay una pasión, un talento, que espera ser descubierto para dar lo mejor de nosotros.

  • Sonríe, pues tener una actitud agradable te hará sentir en calma y disfrutar del presente.

  • Rodéate de buenos amigos, de personas que sumen, para alcanzar el bienestar y la plenitud.

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