• Silvia Resa López

A vueltas con la vida

¿Sabes cuáles son los objetivos esenciales de tu vida? ¿Conoces cómo ir del punto A al punto B? ¿Qué grado de bienestar sientes en las diversas áreas que dan forma a tu día a día? ¿Cuál es la puntuación que le darías a tu estado emocional con respecto a la salud? ¿Y en cuanto a las relaciones personales? ¿Estás satisfecho con cómo se desarrolla tu trabajo? ¿Dónde situarías tu vinculación con el dinero?



¿Cuáles son las áreas fundamentales en tu vida? En Coaching se distinguen hasta una docena, aunque puede partirse de una rueda básica de ocho: salud, finanzas/economía, trabajo, diversión y ocio, relaciones personales y de pareja, desarrollo personal, familia y amigos. La coach Irina de la Flor, experta en Coaching Consciente, distingue otras cuatro áreas: hogar/entorno, intelectual/cultural, espiritual y relación conmigo misma. Además, la relativa a la familia la subdivide entre familia original y propia.

Todas estas partes de nuestra vida se pueden representar mediante un círculo subdividido en el mismo número de porciones. Es lo que se conoce como Rueda de la Vida, una de las más potentes herramientas de Coaching cuando se trata de identificar los objetivos que tenemos en la vida. Para ello, partiendo de la rueda más completa de doce áreas, distinguimos:


  1. Trabajo. ¿Me gusta mi trabajo? ¿Disfruto de mi entorno laboral y de las personas con las que trabajo? ¿Puedo crecer y desarrollarme en él?

  2. Dinero. ¿Tengo el suficiente para hacer lo que quiero? ¿Cómo me administro? ¿Me angustia no tenerlo?

  3. Familia original. ¿Me satisface la relación que mantengo con mi padre? ¿Y con mi madre? ¿Qué tal la que mantengo con mis hermanos?

  4. Familia propia. ¿Estoy satisfecha con el rol que tengo en ella? ¿Cómo es mi relación con mis hijos? (si los tengo)

  5. Pareja. ¿Cómo es la relación que mantengo con mi pareja? ¿Me enriquece como persona?

  6. Salud. ¿Estoy satisfecha con mi nivel de vitalidad, energía y bienestar? ¿Cuál es el grado de satisfacción con mi estado físico y mental?

  7. Amigos. ¿Estoy satisfecho con la calidad y cantidad de tiempo que dedico a mis amigos?

  8. Ocio. ¿Dedico el tiempo deseado a mis aficiones?

  9. Casa/Entorno. ¿Cuánto me gusta mi hogar y el entorno en el que se encuentra mi casa? ¿Me rodean cosas que me gustan, con significado para mí?

  10. Intelectual/Cultural. ¿Estoy satisfecha con el nivel intelectual y cultural que he alcanzado? ¿Realizo actividades que estimulen tales niveles?

  11. Espiritual. ¿Qué grado de contento tengo con mi sistema de creencias? ¿Cuánto me conecto y dedico a observar la vida desde un punto de vista más profundo? ¿Cuántas veces me detengo a pensar en lo positivo de mi vida?

  12. Relación conmigo mismo. ¿Qué acciones, pensamientos y palabras me digo? ¿Cuál es la relación que tengo conmigo misma?; “se trata del área más importante”, dice Irina de la Flor, quien pondera por encima de otras acciones la de hablar con uno mismo: “dicen que las personas más inteligentes son las que más hablan consigo mismas”



Dibujar la rueda


Si deseas conocer hacia dónde dirigir tus energías para mejorar, para tener una vida más plena, te propongo utilizar la herramienta de la Rueda de la Vida. Si te parece bien, coge papel y lápiz. Traza un círculo que no exceda del folio, aunque puedes utilizar el ancho de superficie que desees. Para ello, si no tienes un compás a mano, coge un plato, sitúalo al revés sobre la hoja y traza el círculo siguiendo su contorno.


Ahora divide la figura resultante en ocho o en doce áreas, teniendo en cuenta en el primer caso que todos los conceptos han de estar incluidos en ocho partes. Para hacerlo gráficamente, divide primero en cuatro áreas el círculo y después cada una de ellas entre dos o tres, respectivamente si se trata de la rueda de ocho o de doce. Luego, marca diez partes en cada uno de los radios resultantes, numerando a partir de 1 y hasta 10. La numeración más alta corresponderá al punto de unión del radio con el perímetro del círculo. La más baja, con el centro de la figura, donde confluyen los radios y que representa el cero. Es importante que las medidas sean lo más exactas posible, pues se trata de establecer una equivalencia entre las distintas zonas.


¿Ya lo tienes?, si es así, te invito ahora a que nombres cada una de las áreas; si te parece, sigue la secuencia que te propongo arriba. A continuación, sitúate en un lugar tranquilo, donde puedas reflexionar, ya que el siguiente paso consiste en ir haciéndote las preguntas relativas a cada concepto. Según cómo sean tus respuestas, marca en su radio correspondiente el nivel de bienestar que sientes, siendo 1 el más bajo y 10 el que corresponde al mayor nivel de satisfacción. Cuando hayas terminado, une con una línea los puntos marcados en cada una de las líneas, lo que te dará como resultado una figura geométrica que será más equilibrada cuanto más homogéneas sean tus puntuaciones.



Definir tres objetivos


Ya tienes tu Rueda de la Vida. Te propongo que la coloques con una chincheta en la pared, para ver la figura con perspectiva. Después, te invito a que te hagas las preguntas que recoge Isabel Aranda, psicóloga experta en Coaching, en su libro “Manual del coach”:


  • ¿Ves equilibrio entre las áreas?

  • ¿Cómo quieres estar en cada una?

  • ¿Te preocupa algún aspecto en concreto?

  • ¿Cómo afecta a tu bienestar y rendimiento?

  • ¿Hay distancia entre tu situación de ahora y la que desearías? ¿En qué áreas?

  • ¿En qué orden colocarías las áreas según tus prioridades?


Seguidamente te invito a que escojas tres de las áreas; por ejemplo, aquéllas en las que la puntuación es más baja, pues coincide con tu menor grado de satisfacción. Te incito a que visualices en qué nivel deseas posicionar cada una de ellas. La coach Irina de la Flor nos propone “resumir en una frase por área cómo te sientes, marcando tres objetivos, uno por cada de las escogidas”; dichos propósitos han de ser, según esta experta en Coaching Consciente, “específicos, medibles, alcanzables, realistas, temporales, personales, positivos y estar escritos en el presente”; “por ejemplo, si escojo el área de familia original y mi propósito es mejorar la relación con mi hermana, formulo mi objetivo de forma concreta, medible, en positivo (evitando expresiones del tipo no quiero esto) y en presente y me propongo llamarle una vez por semana”.


Según la psicóloga Isabel Aranda “con la rueda de la vida la persona puede adquirir consciencia, comprensión, perspectiva y compromiso; pero lo más importante es que decida el equilibrio que quiere entre las áreas y cómo va a conseguirlo; a partir de aquí se puede marcar los objetivos que le permitan alcanzarlo”.



¡Feliz Rueda de la Vida! ¡Feliz Coaching!


Y recuerda que…

  • Mediante la Rueda de la Vida podemos visualizar cuáles son las áreas prioritarias para alcanzar el bienestar emocional, según nuestro nivel de satisfacción actual

  • Factores como si me siento a gusto o no en mi trabajo, cómo veo mis relaciones con la familia, si estoy satisfecha con mi salud emocional y física o si mantengo una buena relación conmigo misma determinan mi posición en el mundo

  • Esta herramienta de Coaching engloba entre ocho y doce áreas que completan nuestra actividad diaria: trabajo, dinero, familia original, familia propia, pareja, salud, amigos, ocio, hogar/entorno, intelectual/cultural, espiritual y relación conmigo misma

  • En el gráfico de la Rueda de la Vida puntúo, de cero a diez, mi nivel de satisfacción actual con respecto a dicha área

  • Para establecer mis objetivos, escojo las áreas de menor puntuación y marco el nivel que deseo alcanzar, para posteriormente formular propósitos concretos, medibles, realistas, alcanzables, temporales, en presente y en positivo



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