• Silvia Resa López

Un reto que ha durado 21 días

Actualizado: jul 14



Dicen los expertos que bastan veintiuna jornadas para crear un hábito. Son tres semanas a lo largo de las cuales se alcanza un reto que puede tener conexión con algún aspecto de nuestro interior.


Bien pensado, casi todo tiene que ver con lo que llevamos dentro; es más: nuestra forma de comportarnos gira en torno a proyecciones y creencias nuestras, que lanzamos hacia fuera como si fueran verdades incuestionables.


Pongo un ejemplo: hace unos días, al preguntarme a propósito de un tema emocional, he respondido de una manera que entendía objetiva, a la par que empática y cargada de verdad. Ha sido precisamente esto último, la carga de verdad, lo que me ha hecho darme cuenta de que respondía basándome en mis creencias, incluso en mis prejuicios.


Por fortuna, en ese mismo momento reaccioné, aclarando a la otra persona que su conducta no sólo era legítima, sino que merecía todo el respeto. Le he dado las gracias a esa persona, pues me ha permitido traer al consciente algunas salvaguardas creadas por mi pensamiento automático.


Un entrenamiento a prueba de balas


Este "darme cuenta de” se lo debo en gran parte al entrenamiento que ha supuesto para mí el "Reto de los 21 días hacia el Coaching”, facilitado con gran generosidad por el Centro de Estudios del Coaching (CEC) centrodelcoaching.es


La motivación, la visión, la Rueda de la Vida, la constancia, la energía, los lastres, el soltar y dejar ir, el agradecimiento y la celebración; cada uno de esos 21 días Miriam Ortiz de Zárate y José Manuel Sánchez, socios directores del CEC, nos han ido acompañando a través de las plataformas de Whatsap y Facebook con mensajes escritos y de audio, además de un foro en el que comentar nuestras experiencias.



"Cómo me siento, cuál es la situación, estoy atrapado, por qué; emite todo lo que te salga: frustración, quejas, todo lo que sientas que te viene con respecto a lo que hay en tu vida que no te gusta”; invitaba Miriam en el entrenamiento del cuarto día.


"No te dejes nada por decir”, seguía, antes de realizar la propuesta que más me ha resonado: "date permiso para escribir cosas que esperas que nadie lea; pon por escrito incluso aquello que temes pronunciar”.


Desde el Coaching, te invito a realizar este ejercicio que recomiendan los expertos de CEC, ya que es una forma de traer al consciente aquello ante lo que sentimos temor incluso de nombrar.


Este diálogo interior se transformó el quinto día en el paso desde el problema al reto, esto es, subrayar en el documento anterior aquello que significa NO para, posteriormente, abandonar la sensación de injusticia y centrarse en lo que SÍ se quiere. Esta herramienta es muy potente.


Justo esta misma semana, una amiga me comentaba que de lo que estaba segura era de lo que "no quería”, aunque no sabía lo que deseaba realmente. Le he propuesto la realización de esta misma práctica. Desconozco si finalmente lo hará; supongo que así será si se encuentra preparada para ello.



"Te propongo un ejercicio de reflexión; realiza una lluvia de ideas, coge un papel en blanco, ponte música suave y haz una lista de lastres, de cosas que necesitas soltar”, tal era la invitación de Miriam en la jornada número 12 del Reto 21 Días; "apunta todo lo que te venga a la cabeza, aunque de entrada parezcan ideas locas”.


Al día siguiente, la propuesta de CEC consistía en darse cuenta de los apegos, de esos lastres emocionales, para dejarlos ir, para soltarlos. Este reto me ha parecido relevante, dado que tiene que ver con aspectos que traemos desde el inconsciente. Puede tratarse de creencias que limitan nuestra forma de sentir, pensar y actuar en el presente.


Y así hasta el día 21, destinado a la Celebración: "durante estos días has reunido el coraje de mirarte, de cuestionar lo que había en tu vida y cómo se manifestaba; has tenido la visión de cambiarlo, de visualizar algo diferente por lo que, tomando responsabilidad y todos tus recursos, te has puesto en marcha”.


"Decide cómo quieres celebrar el haber llegado hasta aquí; piensa en algo sencillo y que a la vez te permita culminar todo este proceso tal y como tú mereces: con reconocimiento y todo el amor hacia ti”, dice Miriam Ortiz de Zárate, de CEC, a modo de cierre de este reto hacia el Coaching.


Mi forma de celebrarlo ha sido compartiéndolo con todos aquellos que leáis estas líneas. Os invito a seguir trabajando vuestro interior, donde residen todos los recursos y herramientas para alcanzar el bienestar emocional y espiritual.

Ilustraciones: Ágata del Barco


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