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  • Foto del escritorSilvia Resa López

¿Quieres derrotar a tu estrés?

¿Sueles tener un nivel alto de estrés? ¿Has sufrido ataques de pánico? ¿A qué crees que se debe?,¿Es por cosas que vienen de fuera, que crees te hacen los demás? ¿Qué haces cuando algo te disgusta hasta el punto de alterarte emocionalmente, produciéndote malestar? Desde el Coaching te doy alguna pista: nada ni nadie te estresa; tu ansiedad viene de cómo vives tú lo que esté ocurriendo, de cómo lo veas e interpretes


 

“Es importante darse cuenta de que el pensamiento de estrés puede durar tan sólo un minuto, o varias horas, lo cual depende de ti”, dice Nadia Vado, coach Transpersonal y experta en Mindfulness; “la causa parece ser externa; sin embargo, el estrés no se inicia afuera, sino en tu mente, con tus pensamientos, es decir, se genera por lo que pensaste acerca de lo que ocurrió”.

Para esta experta, que ha participado en el congreso virtual “Felizmente sin ansiedad”, organizado, a su vez, por la coach Cristina Cueva, “el estrés parte de dentro de cada uno; entender que nada ni nadie lo causa implica que te haces responsable de la magnitud de tus pensamientos, de cómo afectan a tu salud física, emocional y espiritual”.


La calidad de tus pensamientos


“Aquello en lo que piensas es en lo que te conviertes”, dice Vado; “por lo que, si tus pensamientos son útiles, de alto valor y armoniosos, tu vida empieza a funcionar de esa manera, ya que la realidad la construyes en tu mente”.

Si, por el contrario, tus pensamientos empiezan a desestabilizarte, es fácil que el estrés domine tu vida; ¿de dónde pueden provenir tales pensamientos que detonan tu ansiedad? Esta experta nos da algunas pistas:




  • Percepciones erróneas. Cuando te tomas las cosas de forma personal, creyendo que las personas te hacen cosas a ti. En realidad, los otros simplemente hacen cosas.

  • Creencias limitantes. Si te niegas posibilidades porque crees que todo está en tu contra; es el “no puedo” o también el “no es para mí”.

  • Proyecciones del pasado. Te preguntas por qué hiciste tal cosa o por qué la otra persona te dijo eso; “estás en un rol de víctima, encerrado en un pensamiento que te estresa”, dice Nadia Vado.

  • Vas al futuro. Te asalta el pensamiento del “¿y si…? Aparece la preocupación, la incertidumbre y el miedo. Llega el estrés.


“Imagina un hecho, por ejemplo, un despido”, dice Vado; “si en ese momento alimentas tu mente con pensamientos de esperanza, no es que estés invalidando el dolor, sino introduciendo el pensamiento positivo en tu vida; te estás ocupando de la calidad de tus pensamientos, primordial para elevar la calidad de tu propia vida”.


Mente, cuerpo y espíritu entran en un mecanismo pernicioso de estrés, que comienza cuando los pensamientos recurrentes generan determinadas emociones. El cuerpo refleja éstas en forma de migrañas, insomnio o padecimientos crónicos.

Finalmente, el cuerpo y la mente enfermos provocan un decaimiento del espíritu, “lo que genera un círculo vicioso”, dice Vado; “para liberarte de él has de trabajarlo de forma holística”.

La magia del Mindfulness


La disciplina del Mindfulness o atención plena consiste en vivir el momento presente, estar consciente y atento a un asunto cada vez, apreciándolo.

En este punto, expertos como Mario Alonso Puig, médico cirujano, conferenciante y autor, recomienda imitar la práctica diaria de los niños, ya que ellos emplean más el hemisferio cerebral derecho, a través del juego y del disfrute del ahora. Son auténticos maestros del Mindfulness.



Según Nadia Vado, la atención plena se sustenta entre tres pilares:


  • Observación. De lo que está ocurriendo en este preciso momento. Acepta lo que está pasando, incluso cuando se trate de una situación incómoda. Evita reaccionar Tan sólo date cuenta de cómo te sientes y de cómo se sienten los demás.

  • Evitar el juicio. Es la mente del principiante, sentir que no sabes nada, que cada experiencia es una oportunidad de aprendizaje. Tu actitud ha de ser de entrega y de presencia.

  •     Soltar lo que te incomode del momento, sin quedarte anclado al malestar o a la frustración. “Vive desde la quietud, desde un espacio sereno y con calma”, dice Vado.


“Estas tres columnas ayudan a tener una mente centrada en lo que está sucediendo, lo cual reduce los niveles de estrés”, dice Nadia Vado; “el mindfulness constituye un entrenamiento mental, es una reprogramación del patrón de pensamiento, logrando así una mente más serena, enfocada y positiva, aunque sin expectativas, es decir, abierta al regalo que te llegue”.



El Mindfulness cuenta con numerosos beneficios, como los que Nadia Vado subraya:


  • Capacidad para disfrutar del presente. Tomar un café, un vino, disfrutar de un rato de lectura o hacer un “pomodoro”, esto es, trabajar focalizado en un tema durante 25 minutos y descansar otros cinco (mirar por la ventana, salir a la terraza a respirar o hacer unos estiramientos).

  •     Mejora del manejo de situaciones estresantes. Se activa el observador; no tienes que decidir en este momento, ni tampoco reaccionar ahora.

  • Claridad en la toma de decisiones. No te presionas, sino que tratas de sentir tus posibles resoluciones desde el corazón.

  •     Potencia la atención, el enfoque y la concentración.

  •     Favorece tus relaciones interpersonales (pareja, familia y amigos)

  •   Aporta calma y estabilidad. Tener un estado más sereno conlleva una mayor salud mental y física.

  • Eres más consciente de ti. La observación, la serenidad, la calma y la concentración te permite entrenar la autoconsciencia.


Para practicar el Mindfulness, Nadia Vado sugiere los ejercicios de respiración, el escaneo corporal (con los ojos cerrados, imagina una luz sobre tu cabeza que va descendiendo por tu cuerpo mientras va relajándolo), el análisis de tus sentidos (con los ojos cerrados, vas centrándote en cada uno de tus sentidos: qué figuras ves, qué sonidos escuchas, cómo sabe tu lengua y tu paladar, qué áreas de tu cuerpo están más relajadas y qué olores percibes).


La práctica de la meditación o las de atención plena, centradas en tocar un instrumento musical, el arte, la escritura, la cocina, la plancha (cualquier actividad que te ayude a conectar contigo) y la gratitud también son formas de entrenamiento del Mindfulness.


¡Feliz Derrota del Estrés! ¡Feliz Coaching!



 Y recuerda que…

  • Aquello en lo que piensas es en lo que te conviertes.

  • Observa sin juicios y suelta lo que te incomode.

  • Céntrate en el presente, eludiendo la angustia por el pasado y la preocupación por el futuro.

  • La observación, la serenidad, la calma y la concentración te permite entrenar el autoconocimiento.

  • El Mindfulness te permite derrotar a tu estrés y a tu ansiedad.

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